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¿Eres tan preciado que estás guardado en una caja fuerte?

 
Algunas personas parece que se aprecian tanto a sí mismas que se guardaron en una caja fuerte con el resto de sus tesoros. Tienen guardado su corazón para que no lo rompan, tienen escondidas sus ideas para que no se las roben y ocultas sus cualidades para que no se les pierdan.

 

Como las obras de arte que son tan valiosas, tan especiales, tan maravillosas que su premio es estar en una bóveda bajo cinco llaves, aislada del mundo, de la gente y hasta del aire para que no les pase nada.

 

Pero, ¿acaso el arte no se crea para que se disfrute? ¿Y acaso la vida no es para vivirla?

 

De qué sirve dejar tu corazón bajo llave, sino disfrutas tus relaciones, no conectas con quienes te rodean, si vives en completa soledad. Muchas personas llegan a Ingeniería de lo Imposible con el peso de haber pasado mental y emocionalmente aislados del mundo durante años.

 

¿Es que acaso te rompieron el corazón? Y qué si fue así… ¿Le vas a dar el poder a esa persona de determinar qué es lo que harás con el resto de tu vida?

 

El comportamiento de las personas es algo muy extraño. Pasa en especial con las relaciones. Te enamoras, se acaba la relación, interpretas que el final fue malo para ti y ¿qué decides? Que nunca más estarás en esa situación nuevamente.

 

En otras palabras, decides que no volverás a vivir la felicidad de estar enamorado, simplemente porque es posible que al final haya algo de dolor.

 

Imagina que hiciéramos algo parecido con nuestro cuerpo. Un día salimos, nos atropella un automóvil y nos fracturamos una pierna. Y para evitar volver a pasar por el dolor de la fractura y el proceso de recuperación tomamos la decisión que tomamos frente a las relaciones: ponemos barrotes a las puertas y ventanas de nuestra casa y nos quedamos encerrados en nuestra casa indefinidamente.

 

¿Qué pensarías de alguien que tome esa decisión?

 

Y sin embargo, millones de personas han hecho exactamente eso con su corazón, con sus ideas, con sus pensamientos. Sintieron rechazo y dejaron de expresar lo que piensan, sintieron desamor y dejaron de amar…

 

¿Y tú? ¿Tienes tu corazón en una bóveda o lo llevas contigo a donde vas?

 

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